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Villa Constitución, Puerto de las Piedras y Puerta de Santa Fe

Fundada en 1858, forjó su identidad al calor del río Paraná y de sus puertos: del histórico Puerto de Ultramar al actual Puerto de Cabotaje, que en 2025 cumplió 100 años de funcionamiento.

Villa Constitución cumple 168 años este 14 de febrero. Fundada en 1858 a la vera del río Paraná, la ciudad nació como enclave estratégico y creció abrazada al río, convirtiéndose con el tiempo en un punto clave para la producción, el comercio y el desarrollo industrial del sur santafesino. Su historia puede leerse en clave portuaria: es, y ha sido, Puerto de las Piedras y Puerta de Santa Fe.

 

El origen de “Puerto de las Piedras”

Mucho antes de la fundación formal, el sitio donde luego se levantaría el pueblo ya era conocido por distintos nombres: “Puerto de las Piedras”, “Puerto Piedras”, “Las Piedras” y “Rincón de las Piedras”. La denominación no surgió de la actividad portuaria posterior, sino de una característica geográfica precisa.

El término “puerto” resultaba apropiado aun sin instalaciones formales, ya que designaba el lugar natural elegido para el albergue de embarcaciones. En 1866 recaló en la zona el buque inglés Port Stone, considerado el primer barco de ultramar que llegó a estas costas, generando asombro entre los pobladores.

El complemento “de las Piedras” respondía a la presencia de formaciones rocosas en la barranca. En el rincón formado por el Paraná y el extremo de la barranca —donde hoy se encuentra la sede de la Prefectura Naval Argentina— se elevaban tres moles de regular altura, constituidas por roca sedimentaria con concreciones de tosca (cal y arenisca fusionadas por filtraciones). Estas formaciones, producto de antiguos movimientos geológicos en esta franja de la pampa levantada, dejaban al descubierto grandes masas pétreas sobre la margen del río.

Esa barranca pedregosa, extendida desde la zona del antiguo puerto hasta proximidades del Arroyo del Medio, dio identidad al paraje. De allí nació el nombre que precedió al de Villa Constitución y que aún hoy sintetiza su paisaje y su memoria.

 

El Puerto de Ultramar: auge y transformación

En 1890 se inauguró el Puerto de Ultramar, en jurisdicción del entonces “Rincón de Pavón”. Con el tiempo llegó a constituirse en el tercer puerto del país en capacidad operativa. Modernos muelles, guinches de vapor —luego eléctricos— y cintas transportadoras acompañaron una actividad que atrajo buques de distintas latitudes. Allí se descargaba fundamentalmente carbón y materiales para el funcionamiento de los ferrocarriles ingleses.

Hubo jornadas en que más de quince barcos aguardaban en la rada para operar. Desde 1893, incluso, la Comisión de Fomento gestionó el aprovechamiento de las piedras y pedregullo que los buques traían como lastre, destinadas al arreglo de calles y pasos urbanos. Parte de esas “piedras de escoria” encontraron destino final en el Museo Histórico y Regional “Santiago Lischetti”.

En 1929, por decreto nacional, se autorizó la construcción de un dique de defensa para evitar la sedimentación del canal de acceso. La obra, concluida en 1931, se extendía por 1.800 metros desde el muelle norte hasta tierra firme en la isla Cafferata. Incluía terraplén, enrocado y vías férreas centrales para estacionamiento de vagones. Hoy esa construcción devino en la “Reserva Natural Isla del Sol”.

El puerto fue durante décadas el orgullo económico local. Sin embargo, los cambios tecnológicos del siglo XX, la transformación del sistema ferroviario, la menor importación de carbón y la consolidación de grandes industrias con logística propia modificaron el esquema de cargas. El transporte cerealero se concentró primero en el ferrocarril y luego en el sistema automotor. En 1975 cerró la estación ferroviaria de Pavón; en 1977, la de Theobald. Progresivamente, el viejo puerto quedó relegado.

Hoy ese histórico enclave constituye la Unidad I del Ente Administrador Puerto Villa Constitución.

 

El elevador terminal y la expansión cerealera

El desarrollo portuario encontró continuidad en el elevador terminal de granos. Por decreto del 13 de septiembre de 1940 se autorizó su construcción, quedando habilitado en octubre de 1944.

En 1947 se dispuso la construcción del muelle espigón y la galería metálica de embarque, librándose al servicio público el 8 de octubre de 1952. La estructura contaba con 80 silos y 57 entrepisos, capacidad para 55.000 toneladas y una potencia de carga de 1.000 toneladas por hora. Disponía de tinglados para vagones y camiones, con más de 1.700 metros cuadrados de superficie.

En 1957 fue ampliado con dos plantas de silos subterráneos, alcanzando 112 celdas y una capacidad total de 165.000 toneladas. Este complejo es hoy la Unidad II del Ente Administrador, actualmente concesionada a la empresa Servicios Portuarios.

 

El Puerto de Cabotaje: 100 años de actividad

El Puerto de Cabotaje, puesto en funciones el 9 de noviembre de 1925, cumplió en 2025 cien años de funcionamiento. Orientado al tráfico interno, consolidó la integración regional y sostuvo la operatividad portuaria en nuevas condiciones económicas.

El puerto de cabotaje fue, la primera "puerta de la tierra" de Villa Constitución, como Don Juan de Garay solía llamar a los puertos. Era la conexión vital entre el incipiente poblado y el vasto mundo exterior, permitiendo la exportación de los productos de la zona. En los años previos a la fundación de la ciudad, el acceso al río era rudimentario, compuesto por senderos trazados por pescadores y las rutas naturales de la hacienda que bajaba a beber. La hoy conocida "bajada al puerto" era apenas un esbozo, un camino tortuoso que, con gran esfuerzo, unía el primitivo puertito natural con lo que hoy es la calle Colón.

Fue en 1860 cuando la necesidad de un mejor acceso se hizo evidente. El presbítero Don Elías Vossen, al frente de la parroquia, se preocupó por abrir una bajada más funcional al puerto. Aunque realizada toscamente y con un declive excesivamente pronunciado, esta iniciativa sentó las bases del actual acceso al Cabotaje. Este primitivo puerto fue crucial para la comunicación con otros puntos del litoral, especialmente Rosario y San Nicolás. El río se convirtió en el primer mensajero, transportando el correo y vitalizando el tráfico fluvial.

Finalmente, en 1922, se iniciaron las obas del actual terminal portuaria, bajo la dirección del Ingeniero Ducós. El 8 de noviembre de 1924, el Poder Ejecutivo Nacional dictó un Decreto que disponía "obras complementarias de las que estaban ya en construcción en el Puerto de Cabotaje de Villa Constitución", con un presupuesto adicional. Finalmente, por Decreto N° 216 del 9 de septiembre de 1925, se autorizó la habilitación de las obras por parte del Poder Ejecutivo Nacional, con la firma del Presidente Marcelo T. de Alvear y Víctor M. Molina

Actualmente constituye la Unidad III del Ente Administrador Puerto Villa Constitución, completando el esquema organizativo que articula pasado y presente.

 

Puerta de Santa Fe

La expresión “Puerta de Santa Fe” sintetiza la ubicación estratégica de la ciudad como acceso sur de la provincia, bisagra entre el interior productivo y la hidrovía del Paraná. Desde sus orígenes como paraje natural con barrancas de piedra hasta su consolidación como nodo industrial y portuario, Villa Constitución ha sido punto de encuentro entre tierra y agua.

A 168 años de su fundación, la ciudad reafirma una identidad forjada en el trabajo, en el río y en sus puertos. Las piedras que dieron nombre al paraje siguen allí, testigos silenciosas de generaciones que transformaron un rincón natural en una comunidad dinámica y productiva.

Puerto de las Piedras. Puerta de Santa Fe. Una historia que comenzó en 1858 y que continúa proyectándose hacia el futuro.

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