
Salud capilar: todo lo que necesitás saber sobre la caspa y cómo tratarla
Las farmacéuticas Alba Sosa y Ana Romagnoli explican en Cámara Abierta los tipos de caspa, sus causas, tratamientos y los hábitos que ayudan a prevenirla.
En el micro semanal del programa Cámara Abierta, las farmacéuticas Alba Sosa y Ana Romagnoli abordaron uno de los temas más consultados en materia de salud capilar: la caspa. Un problema muy común, que afecta a personas de todas las edades y que, aunque no suele ser grave, puede resultar incómodo tanto a nivel físico como estético.
La salud capilar: por fuera y por dentro
Antes de hablar específicamente de la caspa, las profesionales destacaron algo fundamental: la salud del cabello no depende solo de los productos que se aplican externamente. "Todo lo que vemos del cabello son células muertas queratinizadas. Lo que verdaderamente es responsable de la nutrición y el crecimiento es la raíz", explicaron. Esto significa que los hábitos internos —alimentación, hidratación, manejo del estrés— tienen un impacto directo en la salud del cuero cabelludo y el cabello.
¿Qué es la caspa y por qué aparece?
La piel del cuero cabelludo se renueva constantemente: las células muertas se desprenden de forma natural e imperceptible. Sin embargo, cuando este proceso se altera, la renovación celular se acelera, las células muertas se acumulan y aparece la caspa.
Las causas pueden ser variadas: el uso de secador de pelo a alta temperatura, el estrés, productos cosméticos mal utilizados, ambientes con frío seco o la exposición solar son algunos de los factores que pueden desencadenarla o agravarla.
Caspa seca y caspa grasa: no son lo mismo
Un punto clave de la charla fue la diferencia entre los dos tipos principales de caspa, ya que identificarlos correctamente es fundamental para elegir el tratamiento adecuado.
La caspa seca es la más frecuente. Se presenta como pequeñas escamas blancas que caen sobre la ropa. Suele asociarse a cueros cabelludos secos, al uso excesivo de calor o a la utilización incorrecta de productos cosméticos.
La caspa grasa, en cambio, aparece en cueros cabelludos seborreicos, donde se produce mayor cantidad de sebo. Las escamas son más grandes, de color amarillento, y tienden a quedarse adheridas al cuero cabelludo generando inflamación, picazón y enrojecimiento. En estos casos, el ambiente "graso" favorece el desarrollo de microorganismos, entre ellos el hongo Malassezia, conocido por protagonizar avisos de champús anticaspa. Este tipo puede derivar en eczemas o dermatitis seborreica.
¿Qué hacer ante cada tipo?
Para la caspa seca, las farmacéuticas recomiendan champús anticaspa suaves, lociones hidratantes del cuero cabelludo o exfoliantes. "Con champús que no alteren demasiado el pH del cuero cabelludo, se puede solucionar rápidamente", señalaron.
Para la caspa grasa, el abordaje es más complejo. Se necesitan productos que reduzcan la secreción sebácea y ayuden a despegar las escamas para una mejor limpieza. En muchos casos se requiere la consulta con un médico, quien puede indicar champús exfoliantes más específicos, corticoides u otros medicamentos.
En ambos casos, si el problema persiste, se cronifica o aparecen lesiones en el cuero cabelludo, la consulta médica —y especialmente con un dermatólogo— es la opción recomendada.
Cuidados cotidianos que marcan la diferencia
Más allá del tratamiento puntual, Alba y Ana enfatizaron una serie de hábitos que ayudan tanto a tratar como a prevenir la caspa:
— Lavarse el cabello con agua tibia, nunca caliente.
— Secar suavemente, sin friccionar con fuerza el cuero cabelludo.
— Evitar cepillos de cerdas muy duras.
— Usar el secador a temperatura moderada y con menor frecuencia.
— Asesorarse bien antes de elegir productos cosméticos, ya que muchos tienen componentes que pueden generar alergias y erosionar el cuero cabelludo.
— Prestar atención al pH del champú: el cuero cabelludo tiene un pH ácido (menor a 7), y la mayoría de los champús son alcalinos, lo que puede alterarlo y favorecer la aparición de caspa u otras patologías.
La alimentación también cuenta
La prevención también pasa por adentro. Una dieta equilibrada, con bajo consumo de grasas, azúcares y alcohol, contribuye a la salud del cuero cabelludo. "Una buena alimentación y hábitos saludables son beneficiosos para todo", resumieron las farmacéuticas, recordando que lo que nutre al organismo también nutre al cabello desde la raíz.
¿Dónde consultar?
Las farmacéuticas recordaron que cualquier farmacia habilitada puede orientar en una primera instancia. Para casos más complejos o crónicos, la derivación al médico o dermatólogo es el camino indicado. El micro semanal de farmacéuticos en Cámara Abierta continúa siendo un espacio de consulta cercana y accesible para toda la comunidad.