
Un sacerdote oriundo de Villa Constitución fue nombrado obispo coadjutor de Orán
Se trata de monseñor Claudio Pablo Castricone, de 67 años, quien actualmente se desempeña como obispo auxiliar en esa diócesis del norte argentino. El nombramiento lo posiciona como futuro titular.
El papa León XIV designó como obispo coadjutor de la diócesis de Orán a monseñor Claudio Pablo Castricone, un sacerdote oriundo de Villa Constitución, lo que representa una noticia de relevancia para la comunidad local.
Castricone, de 67 años, se desempeña actualmente como obispo auxiliar de esa diócesis salteña, cuyo titular es monseñor Luis Antonio Scozzina. La información fue dada a conocer de manera simultánea en Roma y Buenos Aires, y en el país fue comunicada por la Nunciatura Apostólica a través de la agencia AICA.
Nacido el 16 de abril de 1958 en Villa Constitución, Castricone fue ordenado sacerdote el 23 de noviembre de 1984. Su camino episcopal comenzó el 9 de marzo de 2023, cuando el papa Francisco lo nombró obispo titular de Castra Nova y auxiliar de Orán.
Recibió la ordenación episcopal el 26 de mayo de ese mismo año en la catedral de Orán, en una ceremonia presidida por Scozzina y con la participación de otros obispos del país. En la Conferencia Episcopal Argentina integra la Comisión de Catequesis, Animación y Pastoral Bíblica, además de la Pastoral Carcelaria.
Un paso trascendente
Su designación como obispo coadjutor implica que acompañará al actual titular en el gobierno pastoral de la diócesis y, llegado el momento de la renuncia —prevista por edad—, asumirá automáticamente como obispo diocesano. En este caso, Scozzina cumplirá 75 años el próximo 6 de mayo, edad establecida por la Iglesia para presentar su dimisión.
El rol de coadjutor también le otorga funciones clave en la administración eclesiástica, como asistir al obispo en la toma de decisiones, reemplazarlo en caso de ausencia y participar en los asuntos más relevantes de la diócesis.
El nombramiento de Castricone no solo marca un paso importante en su trayectoria dentro de la Iglesia, sino que también genera un motivo de orgullo para Villa Constitución, su ciudad natal, que ve a uno de sus hijos ocupar un lugar destacado en la estructura eclesiástica argentina.