
Plantium-Gentec, otro reflejo de la crisis de la maquinaria agrícola nacional
La empresa villense que despidió a 90 trabajadores locales -y otros 26 de Rosario-, busca reorganizar su actividad. La caída de las ventas y las dificultades de sus clientes profundizaron la crisis.
La crisis de Plantium-Gentec, que el viernes 30 de octubre dejó sin trabajo a más de un centenar de personas entre Villa Constitución y Rosario, forma parte de un escenario de creciente deterioro de la industria nacional de maquinaria agrícola. Un informe publicado por Bichos de Campo ubica a la firma villense junto a Pauny, Metalfor y Vassalli, cuatro empresas que atraviesan serias dificultades.
El panorama expone problemas que se repiten en el sector: caída de las ventas, dificultades financieras, encarecimiento de los costos de producción y competencia de equipos importados, especialmente de origen chino.
La situación de Gentec Plantium
En el caso de Gentec Plantium, los trabajadores dejaron la planta después de una reunión en el Ministerio de Trabajo, donde aceptaron un pago parcial ofrecido por la empresa. Sin embargo, el Sindicato de Empleados de Comercio aclaró que no se trató de un acuerdo que resolviera el conflicto: continúan los reclamos por la reincorporación de los despedidos y el pago completo de las indemnizaciones y los salarios adeudados.
La empresa, por su parte, comunicó que no cerró y que continúa desarrollando sus actividades comerciales y de servicios, en el marco de un proceso de reestructuración interna.
La crisis de sus principales clientes
Las dificultades de Gentec Plantium también están vinculadas con la situación económica de las empresas a las que proveía componentes y tecnología. Entre sus principales clientes se encontraban Metalfor, Pauny y AGCO, compañías que redujeron sus operaciones o enfrentan problemas financieros que repercutieron sobre sus proveedores.
La combinación de menor demanda, mayores costos y competencia externa golpea a fabricantes y proveedores, generando un efecto en cadena sobre el entramado industrial.
Metalfor
Metalfor, fabricante cordobesa de pulverizadoras, fertilizadoras y cosechadoras, presentó el 3 de noviembre un pedido de apertura de concurso preventivo de acreedores ante la Justicia de Marcos Juárez. La firma acumula una deuda bancaria de aproximadamente 49.529 millones de pesos y más de 9.499 millones en cheques rechazados. Desde la compañía señalaron que la medida busca reordenar sus compromisos financieros y preservar la continuidad productiva. Aseguraron que seguirán fabricando, entregando equipos y atendiendo a clientes y proveedores.
Pauny
Pauny, histórica fabricante de tractores con sede en Las Varillas, Córdoba, atraviesa otra situación crítica. La empresa acumula una deuda bancaria superior a los 30.800 millones de pesos y más de 1.000 millones en cheques rechazados. Sus aproximadamente 450 trabajadores reclaman el pago de tres quincenas adeudadas. El martes 3 de noviembre, después de dos reuniones sin resultados satisfactorios, los operarios resolvieron tomar las instalaciones y paralizar la actividad. La posibilidad de incorporar un inversor externo aparece entre las alternativas para intentar sostener la fábrica.
Vassalli
Vassalli, por su parte, representa otro capítulo de las dificultades de la maquinaria agrícola nacional. La histórica fabricante de cosechadoras de Firmat atravesó meses de paralización productiva, atrasos salariales y conflictos con proveedores. A fines de agosto se formalizó el traspaso del 100% de sus acciones a un grupo empresario encabezado por Roberto Santiago Chinelli, que asumió el compromiso de regularizar las deudas y recuperar la producción. Durante octubre comenzaron a observarse avances en la reactivación, con la fabricación de equipos, la recuperación de proveedores y el desarrollo de una nueva generación de cosechadoras prevista para 2027. No obstante, todavía quedan compromisos laborales y comerciales por resolver.
Los tres casos muestran distintas expresiones de una misma problemática: empresas con trayectoria y participación en el mercado nacional que enfrentan dificultades para sostener sus estructuras productivas y financieras. Para Gentec Plantium, la situación de sus clientes significó también una reducción de pedidos y problemas para cobrar trabajos ya realizados, agravando un cuadro económico que terminó repercutiendo directamente sobre sus trabajadores.