
Pablo González analizó el deterioro del trabajo industrial y su impacto en la ciudad
El secretario general de la UOMVC advirtió sobre las consecuencias de la parada del tren 1 de Acindar. También analizó la caída de la producción y de los ingresos económicos.
Pablo González, secretario general de la seccional local de la UOM, vinculó la parada del tren 1 de Acindar con una caída sostenida de la actividad que repercute sobre trabajadores y contratistas. El secretario general de la UOM Villa Constitución expuso esa preocupación en SUR + En Vivo en la que detalló el retroceso productivo y sus consecuencias laborales.
El sector permanece detenido desde el martes 13 y hasta el sábado. La empresa había planteado otorgar vacaciones del período actual sin respetar los 30 días de comunicación, una alternativa rechazada por el gremio. Finalmente se aplicó el acuerdo de suspensiones que garantiza el 80% del salario normal y habitual.
La medida alcanza a unos 60 trabajadores de planta y también afecta a empresas contratistas. González indicó que la UOM exige una rotación para que las suspensiones no recaigan siempre sobre los mismos planteles. Si Acindar no modifica ese criterio, advirtió, el sindicato puede volver a disponer una medida de fuerza. “Son las herramientas que tenemos cuando se traban las mesas de negociación”, explicó.
Datos contundentes
González respaldó su diagnóstico con datos de producción. El tren 2, que en 2022 y 2023 operaba con cuatro turnos y horas extras, pasó de unas 32.000 toneladas a un promedio de entre 20.000 y 21.000. Para este mes, la previsión baja a 18.000. Atribuyó la merma a la falta de obra pública, la debilidad de la construcción privada y el aumento de las importaciones de acero regional y chino.
También mencionó una prueba de palanquillas con posible destino en Brasil y expresó su expectativa de que permita recuperar producción y puestos de trabajo. A su entender, el problema responde a una política macroeconómica que termina afectando la economía de Villa Constitución. Por eso reclamó una mesa entre sindicatos, empresas y gobiernos para discutir competitividad, impuestos, ganancias e ingresos laborales.
Pérdidas sostenidas
González sostuvo que el deterioro también se refleja en los salarios y en la cantidad de afiliados. La UOM registra una caída cercana a 800 trabajadores metalúrgicos, menos aportes para la obra social y la mutual y empresas atrasadas en sus pagos. En el tren 1, precisó, el paso de cuatro a tres turnos implicó una pérdida aproximada del 23% del sueldo, sin contar las horas extras. “Hoy están ganando lo mismo que en 2023”, afirmó.
Más adelante, describió el desgaste que genera la forma en que la empresa administra los turnos y las suspensiones. Señaló que, aun cuando un cambio de horario permitiría al trabajador asistir a una situación familiar importante sin faltar, muchas veces no es autorizado. Sin embargo, pocos días después ese mismo empleado puede ser suspendido intempestivamente. “Entonces sentís que en un momento estuviste trabajando para que la producción salga adelante y la semana siguiente no sos necesario”, expresó. Para el dirigente, estas decisiones profundizan la sensación de destrato y el cansancio emocional entre los trabajadores.
Economía deteriorada
Como cierre, dejó en claro que el contexto actual excede a las fábricas: una menor producción implica menos trabajos temporarios, paradas de mantenimiento más cortas y menor movimiento comercial. “Hay menos trabajo en la ciudad y eso es una afectación económica enorme”, resumió al explicar que la reducción de la actividad compromete los ingresos y la estabilidad de las familias.