
Juana Di Meglio, Seleccionada Máster para Bélgica
La jugadora de hockey integra la Selección Argentina +60 que en agosto disputará la International Máster Cup en Bélgica. En Vuelta Olímpica charló sobre lo que significa este reconocimiento en este mo
Con casi 62 años, Juana Di Meglio se prepara para vivir esta experiencia que, con más de 30 años dedicados al deporte, tiene un fuerte simbolismo desde el reconocimiento a una trayectoria y disciplina. Con la ilusión a flor de piel, charló con Juan y Rodrigo en el stream, sobre su preparación y expectativas para el gran desafío que se viene.
Contanos cómo estás viviendo esta convocatoria para ir a Bélgica.
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Todavía no sé si caigo. La gente me para en la calle y me saluda, me felicita, me pregunta cuándo me voy. Esa es la parte, tal vez, que me hace caer en dónde estoy, y lo vivo muy contenta.
¿Cuándo se van y cómo es la estadía allá?
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Nos vamos el 2 de agosto primero a Bruselas, por unas combinaciones de trenes nos quedamos un día ahí, y luego nos vamos a Amberes para de ahí partir a Brasschaat, que es dónde se juega el torneo y tenemos el hotel que nos da la selección. Nos quedamos hasta el 20 de agosto, porque vamos a tener unos días para hacer un pequeño recorrido por Francia, Bretaña, dónde haya playas…
¿Cómo es la preparación camino a la Máster Cup?
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Entrenamos todos los fines de semana en Buenos Aires, incluido fines de semana largos, con prácticas intensas, cansadoras. La verdad que es una demanda a la que le puedo dedicar un tiempo que, si hubiese estado trabajando, no hubiese podido.
Vos estás jubilada ¿No?
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Claro. Trabajé 41 años en el Registro Civil, hice carrera en el trabajo. Empecé en octubre del 83 con el inicio de la etapa democrática, y me jubilé hace un año y algo. Estar jubilada hizo que me pudiera dedicar más tiempo al hockey.
¿Cómo es la preparación para ir a entrenar?
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Salgo sábado a la mañana de acá, por lo general. La otra vez nos fuimos al Tigre, al club municipal Sarmiento que tiene cancha de semi arena, necesitamos entrenar en las de agua, pero las de arena son más fáciles de conseguir para ir a entrenar. A las 9.30 ya estamos en la cancha, hacemos táctica de juego, cortos, entrenamos hasta las 12. A veces viene el +55, y entrenamos con ellas también.
Es un equipo de +60 años…
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Sí, todas personas de 60 años. Y somos muy disciplinadas. Charlamos, pero cuando hay que ir a la cancha, vamos. Porque pasa que nos encontramos sólo los fines de semana, entonces necesitamos que el estímulo de entrenamiento sea al 100%. Además, es un grupo muy familiar por la misma edad que tenemos. Un grupo maravilloso.
¿Y todas responden bien físicamente?
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Sí. La verdad que sí. Igualmente, nos midieron físicamente al principio para ver cómo estábamos, nos hicieron un test, pero yo siempre entrené y la mayoría son así. Por ejemplo, yo hoy voy al gimnasio, hago hockey y atletismo, y los profesores nos mandan el diagrama físico que hay que hacer en la semana, nos filmamos y enviamos videos. En la cancha igual se ve si se hace entrenamiento o no, no hay manera de taparlo. Todas estamos en muy buen nivel físico.
¿Cuánto tiempo llevas haciendo hockey?
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Más de 30, aunque inicialmente era jugadora de vóley. Amo el vóley, a los 10 años ya jugaba, a los 15 me habían preseleccionado y mi vieja me lo cortó a los 16 por tema de viajes y esas cosas de ese entonces. Con el hockey comencé cuando estaba estudiando en Rosario que pasaba por Pueblo Esther, ahí estaba Hertz y miraba los entrenamientos. En un momento me invitaron las chicas que jugaban ahí, observé y me gustó, entonces empecé a jugar en Porvenir Talleres, con lo difícil que fue cambiar la pelota de vóley por la de hockey. Después fue el momento de ir a Regatas. Allí estuve jugando 12 años en la primera etapa. Después tuve gimnasio y tuve que dejar, no podía entrenar como pedían los profesores. Dejé unos 6, 7 años, y después jugaba en Talleres y en Regatas al mismo tiempo.
¿Sentiste alguna vez la diferencia que puede haber entre una persona con otras menos de 15, 20, 30 años?
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La verdad que no lo veía así, yo siempre sentí a mis compañeras como pares. Por lo menos hasta los 55 años, después sí empecé a sentir una diferencia especialmente conmigo misma, pero nunca sentí la diferencia de edad para relacionarme en la cancha y en el grupo con las demás.