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Hantavirus: qué es, cómo se transmite y cuáles son las medidas clave para evitar contagios

El epidemiólogo Enrique Baigorri explicó cómo actúa el Hantavirus, cuáles son sus síntomas, cómo prevenirlo y cuál es su incidencia en la región. Enfermedad poco frecuente, pero que requiere atención

El reciente caso de Hantavirus que tomó estado público volvió a generar preocupación y numerosas consultas en la población. En ese contexto, el epidemiólogo Enrique Baigorri brindó una extensa explicación sobre la enfermedad, sus formas de contagio, los síntomas y las medidas preventivas necesarias para reducir riesgos.

Baigorri, quien participó en la creación del área de Epidemiología del hospital local en 2008, remarcó que el Hantavirus es una enfermedad viral transmitida principalmente por roedores silvestres infectados. El nombre proviene del río Hanta, en Corea del Sur, donde el virus fue identificado por primera vez durante la década del 70.

“El virus vive de manera crónica en ciertos roedores, que no enferman gravemente, pero sí lo eliminan a través de la saliva, la orina y las heces”, explicó. En Argentina, el principal transmisor es el denominado “ratón colilargo”, frecuente en zonas rurales y especialmente presente en áreas del sur del país.

 

Cómo se contagia el Hantavirus

El especialista aclaró que la forma más habitual de contagio ocurre cuando las personas inhalan partículas contaminadas presentes en ambientes cerrados donde hubo actividad de roedores.

“El problema aparece cuando se levantan aerosoles contaminados. Por ejemplo, en galpones, cabañas, depósitos o lugares que estuvieron cerrados durante mucho tiempo”, detalló.

En ese sentido, insistió en que nunca debe barrerse en seco un ambiente sospechoso. Esa práctica puede levantar polvo contaminado y favorecer la inhalación del virus.

 

Recomendaciones 

 

*Ventilar durante al menos 30 minutos los ambientes cerrados antes de ingresar.

*Utilizar lavandina diluida o desinfectantes para limpiar superficies.

*Evitar barrer en seco.

*Mantener alimentos resguardados.

*Sellar agujeros o espacios por donde puedan ingresar roedores.

*Mantener patios y terrenos desmalezados.

 

Baigorri también señaló que, aunque menos frecuente, existe transmisión entre personas. En Argentina se documentaron casos de contagio interhumano, particularmente con el denominado “virus Andes”.

 

Síntomas: cuándo hay que consultar

El epidemiólogo indicó que el período de incubación puede variar entre 8 y 40 días, aunque lo más habitual es que los síntomas aparezcan entre las dos y seis semanas posteriores al contacto.

Los síntomas iniciales pueden confundirse con otras enfermedades virales, por lo que resulta fundamental prestar atención a los antecedentes de exposición.

Entre los signos de alerta mencionó:

-Fiebre.

-Dolores musculares intensos.

-Dolor de cabeza.

-Náuseas y vómitos.

-Diarrea.

-Malestar general.

 

En los cuadros más graves, el virus puede afectar seriamente los pulmones y provocar dificultades respiratorias severas.

Por eso, recomendó acudir inmediatamente a un centro de salud ante la presencia de fiebre y síntomas compatibles luego de haber estado en zonas rurales, campings, cabañas o ambientes cerrados con posible presencia de roedores.

 

La importancia de actuar rápido

Baigorri remarcó que la rapidez en la detección y el aislamiento de los casos es clave para evitar brotes.

 

“La vigilancia epidemiológica es fundamental. Hay que preguntar y repreguntar todo lo que hizo la persona en los días previos, porque a veces un dato que parece menor puede ser decisivo”, explicó.

 

Villa Constitución y la región

En relación con la situación local, Baigorri señaló que durante los años en que trabajó en el Hospital SAMCo de Villa Constitución se registraron casos de Hantavirus en la región, aunque la mayoría presentaron compromiso renal y pudieron ser tratados favorablemente.

El profesional aclaró que el Hantavirus no es una enfermedad masiva ni de circulación constante como otras infecciones respiratorias, pero sí requiere vigilancia permanente debido a la gravedad que puede alcanzar.

Además, recordó que el período de mayor circulación suele darse entre octubre y mayo, cuando aumenta la actividad de los roedores transmisores.

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