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El municipio apuesta a la educación vial desde el jardín de infantes

La campaña comenzó este año en establecimientos de nivel inicial y continuará en escuelas primarias y secundarias. Destacan el trabajo con las familias para promover un cambio cultural en el tránsito.

El Municipio continúa fortaleciendo sus políticas de prevención y concientización vial a través de la campaña "Caminos Seguros a la Escuela", una iniciativa impulsada por la Oficina de Educación Vial que busca formar hábitos seguros desde la primera infancia e involucrar también a las familias en la construcción de una nueva cultura vial.

Durante una entrevista en el programa SUR+, la jefa de División de Inspectoría General, Miriam Garnedi, y la responsable de la Oficina de Educación Vial, Natalia Parisi Lanati, brindaron detalles del trabajo que vienen desarrollando desde comienzos de año en distintos establecimientos educativos de la ciudad.

Parisi explicó que el proyecto comenzó a gestarse en marzo y empezó a implementarse en abril con visitas a jardines de infantes. Las últimas intervenciones se realizaron en el Jardín Los Gurises y en el Jardín Integrado N.º 151.

"La educación vial empieza por casa, pero creemos que es fundamental comenzar a trabajar con los más pequeños porque son quienes después llevan el mensaje a sus familias", expresó.

 

Aprender jugando

Las capacitaciones se desarrollan de manera dinámica mediante juegos, material didáctico y actividades participativas. Entre los recursos utilizados se encuentra un cubo con imágenes relacionadas con el uso del casco, el cinturón de seguridad, los sistemas de retención infantil, las bicicletas y las principales señales de tránsito.

Durante las charlas se abordan aspectos básicos como la importancia de cruzar por las sendas peatonales, reconocer el significado de los colores del semáforo, respetar las normas de tránsito y comprender que cuidarse también implica cuidar a los demás.

 

El desafío de trabajar con los adultos

Uno de los aspectos más valorados por las funcionarias fue la experiencia realizada en el Jardín Nº 151, donde además de la capacitación destinada a los niños se organizó una segunda jornada exclusivamente para padres y adultos responsables.

"La convocatoria fue muy buena y comprobamos que los chicos habían transmitido en sus casas lo que aprendieron durante la charla", señaló Parisi.

La responsable del área reconoció que trabajar con adultos representa un desafío mayor porque muchas veces aparecen justificaciones frente a las infracciones cotidianas.

"El error siempre tiene una justificación", resumió, aunque destacó la buena recepción que tuvo la propuesta y el interés mostrado por las familias.

 

"Si me cuido yo, también cuido al otro"

Durante la entrevista, Miriam Garnedi remarcó que uno de los principales objetivos es lograr un cambio cultural en la forma de convivir en la vía pública.

"Todos somos usuarios del espacio público: peatones, ciclistas, motociclistas o automovilistas. Si respetamos las normas nos estamos cuidando nosotros y también estamos cuidando a los demás", sostuvo.

La funcionaria recordó que detrás de cada siniestro vial existen consecuencias humanas, sociales y económicas que podrían evitarse mediante conductas responsables.

También insistió en que el primer paso consiste en dejar de señalar únicamente los errores ajenos para comenzar a revisar las propias conductas.

"Si cada uno corrige lo que hace mal, esos granitos de arena van sumando y podremos tener una seguridad vial real", afirmó.

 

Motos, bicicletas y nuevos desafíos

Entre las consultas más frecuentes de los niños aparece el uso de las motocicletas. Muchas familias utilizan ese medio de transporte para llevar a sus hijos a la escuela.

Las responsables del área recordaron que la normativa nacional establece los 12 años como edad mínima para viajar como acompañante en moto, mientras que una ordenanza local aún fija ese límite en 14 años.

En todos los casos remarcaron la importancia de utilizar un casco adecuado al tamaño de cada niño y correctamente colocado.

Otro de los temas abordados fue el creciente uso de bicicletas por parte de adolescentes, especialmente aquellos que realizan maniobras y acrobacias en plazas y calles de la ciudad.

Garnedi consideró necesario generar espacios específicos para esa práctica, de modo de favorecer la convivencia con peatones y familias que utilizan los espacios públicos.

"Celebramos que los chicos salgan de las pantallas y hagan actividad física, pero también debemos enseñarles a convivir con el resto de los usuarios del espacio público", agregó Parisi.

 

Lo que viene

Tras finalizar las actividades en los jardines de infantes, la campaña continuará durante el segundo semestre con nuevas propuestas destinadas a estudiantes de nivel secundario, en articulación con la Agencia Provincial de Seguridad Vial.

Desde la Oficina de Educación Vial también invitaron a docentes, instituciones y vecinos a acercar propuestas o solicitar capacitaciones, ya sea a través de sus oficinas en el ex Hospital Ferroviario o mediante sus redes sociales.

"Somos espejos para los demás. Si queremos cambiar la cultura vial, primero tenemos que dar el ejemplo", concluyó Natalia Parisi.

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