
Dos mujeres de una residencia para adultos mayores cumplieron 100 años
Andrea Puntonet e Inés Cresta cumplieron un siglo de vida durante el fin de semana en la residencia para adultos mayores de Empalme “Filemón & Bucis”.
La residencia para adultos mayores “Filemón& Baucis” de Empalme vivió un fin de semana muy especial con el cumpleaños número 100 de dos de sus residentes: Andrea Puntonet celebró su centenario el viernes, mientras que el sábado fue el turno de Inés Cresta. Ambas recibieron el cariño de familiares, allegados y de quienes las acompañan diariamente en la institución.
La historia de Andrea
Andrea Puntonet nació el 2 de octubre de 1926 en Luque, un pequeño pueblo de la provincia de Córdoba, donde transcurrieron su niñez y adolescencia junto a sus nueve hermanos, compartiendo la vida y los trabajos del campo.
Con el paso de los años conoció a José María Rodríguez, “Tonino”, con quien se casó el 10 de enero de 1948. Juntos emprendieron una vida familiar que los llevaría posteriormente a Villa Constitución, donde buscaron un futuro mejor y donde José María trabajó en Acindar.
La familia se fue ampliando con la llegada de sus cuatro hijos: Alicia, Juanita, Eduardo y Silvia. Con ellos llegaron también los años de escuela, comuniones, reuniones familiares y los esperados viajes en tren a Luque para visitar a los abuelos.
Después llegaron los nietos y bisnietos, multiplicando los encuentros alrededor de la mesa familiar, los cumpleaños y las celebraciones. Andrea tiene actualmente cuatro hijos, 12 nietos y 18 bisnietos.
Su hija Alicia le dedicó un emotivo mensaje por sus 100 años, en el que destacó el amor, las enseñanzas y la fe que su madre transmitió a lo largo de toda su vida.
“Recorriste un largo camino de 100 años, con todos los matices, días esplendorosos y otros no tan lindos. Hoy estás aquí festejando tu cumpleaños. Sos nuestro orgullo”, expresó.
Un siglo de Inés
El sábado, en tanto, llegó el turno de Inés Cresta, quien también alcanzó los 100 años de vida. Inés no tuvo hijos, pero construyó a lo largo de su vida fuertes vínculos con sus sobrinos, familiares, vecinos y amigos, quienes quisieron acompañarla en esta fecha tan significativa.
Sus sobrinos le dedicaron un mensaje en el que resaltaron distintas facetas de su personalidad y de su historia: su elegancia, su dedicación al trabajo, sus recuerdos de la vida en el campo, su sabiduría y, especialmente, su calidez y permanente interés por quienes la rodean.
“Hoy celebramos y honramos tu camino recorrido. No podemos evitar una gran emoción y profunda admiración por vos”, expresaron sus sobrinos, quienes también destacaron su agradecimiento hacia las personas que la acompañan y cuidan.
Dos historias, un mismo festejo
El centenario de Andrea e Inés convirtió el último fin de semana en una ocasión especialmente emotiva para la residencia “Filemón y Baucis”.
Dos mujeres con historias diferentes, pero un mismo acontecimiento extraordinario: haber llegado a los 100 años y poder celebrarlos rodeadas de afectos y del cariño de quienes forman parte de sus vidas.