
Comedor Pancitas Llenas: "La situación no da para más"
El espacio comunitario asiste a 146 familias en medio de una creciente demanda. La falta de insumos dificulta la preparación de raciones diarias ante la crisis generalizada.
El Comedor Comunitario "Pancitas Llenas" continúa con sus puertas abiertas en una extensa jornada que va desde las 9 hasta las 21. Sin embargo, el principal movimiento se concentra en el turno matutino, entre las 9 y las 14, momento en el que se realiza la entrega diaria de leche, alrededor de 100 kilos de pan y mercadería en general para que los vecinos puedan resolver la comida del mediodía.
La fundadora y referente del espacio, Pamela Garcilazo, describió el crítico panorama actual, marcado por el desabastecimiento de productos básicos y el incremento constante de personas que se acercan en busca de asistencia.
Crecimiento de la demanda
La realidad epidemiológica de la crisis se refleja de manera directa en los registros del comedor. Mientras que en el mes de febrero el espacio asistía a poco más de 100 familias, la cifra se elevó significativamente en los últimos meses hasta alcanzar a 146 familias actuales. Teniendo en cuenta que cada grupo familiar está integrado por entre tres y cuatro personas, el alcance real de la asistencia impacta sobre cientos de vecinos de la ciudad.
Para sostener esta estructura, Garcilazo cuenta con el apoyo de un reducido grupo de colaboradores. "Acá somos seis personas en total: mi marido, yo y cuatro chicas", detalló la referente, ponderando el esfuerzo humano diario para contener la demanda vecinal.
Insumos que no alcanzan
La principal preocupación radica en la imposibilidad de cocinar raciones calientes de forma diaria debido a la escasez de recursos. Según explicaron desde la organización, las dificultades comenzaron a profundizarse con el inicio del ciclo lectivo. "Esa falta de alimento, después del comienzo de la escuela, más o menos en marzo, ya arrancamos que veíamos que no podíamos llenar una olla como debe ser, con la verdura, la carne o el pollo para que sea bien nutrida", lamentó Garcilazo.
A su vez, la fundadora comparó la situación actual con los inicios del proyecto, que en el mes de octubre cumplirá 11 años de labor. En ese sentido, advirtió que reciben la misma cantidad de mercadería que en el año 2016. "En ese momento nos servía y nos sobraba, pero ahora nos falta y mucho; la demanda es muchísima" , precisó, y agregó que el panorama en otros comedores de la zona es idéntico o incluso más complejo.
Desde la Secretaría de Desarrollo Humano del municipio argumentaron que la asistencia brindada responde al límite de los recursos disponibles en las arcas locales. Fuentes oficiales señalaron que no se trata de una situación aislada del distrito, sino del impacto directo de la profunda crisis económica y social que atraviesa el país en su conjunto, la cual restringe las capacidades presupuestarias para la cobertura de programas sociales. Ante esto, Garcilazo manifestó su intención de mantener una audiencia con las autoridades locales: "Me gustaría hablar con el Intendente y comentarle en persona la situación que estamos atravesando".
Redes de solidaridad y campaña de invierno
Frente a las limitaciones de los aportes públicos, el sostenimiento de "Pancitas Llenas" es posible gracias al acompañamiento del sector privado y de organizaciones sociales. Desde la conducción del comedor destacaron y agradecieron el apoyo constante del movimiento de la Corriente de la Militancia en la provisión de alimentos. Asimismo, remarcaron la colaboración de la empresa Autocrédito, que aporta mensualmente 500 kilos de leche junto con verduras frescas, insumos clave para garantizar el funcionamiento del lugar.
Con la llegada de las bajas temperaturas, el comedor inició una campaña solidaria para asistir a los niños y abuelos del barrio. Se solicita a la comunidad la donación de ropa de abrigo, frazadas, calzado y alimentos no perecederos en general.
EL DATO
Dirección: Belgrano 2176, horarios: de 9 a 21. Teléfono: 3364061715