
ASIMRA celebró el día del metalúrgico y reclamó defender la industria nacional
ASIMRA celebró el Día del Metalúrgico con su tradicional raviolada y un mensaje de preocupación por la caída de la actividad, el empleo y la producción nacional.
El lunes 7 de septiembre, en el marco del Día del Metalúrgico, ASIMRA Seccional Villa Constitución volvió a reunir a trabajadores y familias para compartir su tradicional raviolada. El encuentro, realizado en el Club de Pavón, convocó a unas 150 personas y tuvo, además del sentido de celebración, un fuerte componente de análisis sobre la delicada situación que atraviesa actualmente la industria metalmecánica.
El secretario general de la organización gremial, Edgar Caniggia, destacó la importancia de mantener este espacio de encuentro pese al complejo escenario que atraviesa el sector. “Estamos pasando una situación que es de público conocimiento, difícil. La época que corre no nos está ayudando demasiado”, señaló.
Aun así, el dirigente sostuvo que el sindicato decidió mantener la tradición como una manera de acompañar a los trabajadores y sus familias. “Teniendo fe, con confianza, en algún momento esto va a revertir, pero mientras tanto, no podemos dejar de compartir en familia, de compartir con los compañeros este día que es tan especial para nosotros”, expresó.
El futuro de la industria
Más allá del festejo, Caniggia puso el foco en las dificultades que atraviesa la actividad metalúrgica y siderúrgica. Según explicó, el principal problema está dado por la falta de demanda, aunque advirtió que el escenario es más profundo y excede la coyuntura.
“El problema que estamos teniendo es básicamente porque no hay demanda de productos de la metalmecánica y de la siderurgia”, indicó. Sin embargo, planteó una discusión de fondo: qué ocurrirá con la industria nacional si se produce una eventual recuperación de la demanda.
“Tenemos que definir a través de la política qué vamos a hacer con la industria nacional, si la vamos a defender, si la vamos a ayudar a que progrese o si simplemente vamos a dejar que ingresen productos de afuera”, sostuvo.
En ese sentido, cuestionó el impacto que tiene la competencia de productos importados y particularmente el ingreso de acero chino. Explicó que, según los datos que reciben de las empresas, existen diferencias significativas de costos. “Estamos hablando de un tercio. Entonces, es imposible competir”, afirmó.
Para el dirigente, la discusión también debe incluir los costos energéticos y una revisión integral de las condiciones necesarias para sostener la producción argentina. “Yo creo que hay que repensar la industria argentina desde todos los puntos de vista”, planteó.
Un mecanismo para sostener el empleo
La situación también repercute directamente sobre los trabajadores. Caniggia confirmó que las suspensiones rotativas en Acindar alcanzan tanto a operarios como a supervisores y consideró que, en el actual contexto, funcionan como una herramienta para evitar una mayor pérdida de puestos de trabajo.
“Para nosotros se nos ha presentado como un mecanismo como para poder sostener la fuente de trabajo”, explicó. No obstante, aclaró que se trata de una medida transitoria: “Nos ayuda a paliar, pero para nada da una definición para siempre de la cuestión”.
Desde ASIMRA sostienen que la caída de la demanda impacta sobre los niveles de producción y, consecuentemente, sobre la cantidad de trabajadores necesarios. Por eso, el gremio mantiene como prioridad la defensa de las fuentes laborales y de salarios acordes, aunque reconoce que el escenario dificulta esa tarea.
Un mensaje de unidad
En este contexto, Caniggia cerró su mensaje con una definición sobre el rol sindical frente a la crisis. Reivindicó la defensa de los derechos laborales, pero al mismo tiempo remarcó la necesidad de construir estrategias junto con las empresas para preservar la producción y el empleo.
“Cuando se trata de puestos de trabajo, cuando se trata de producción, cuando se trata de las empresas, nosotros estamos dispuestos a trabajar a la par con las empresas”, afirmó.
Y fue más allá: “No, como a veces por ahí se suele pensar, el sindicato contra la empresa, no, bajo ningún punto de vista, es el sindicato y la empresa”.
Para Caniggia, la salida requiere diálogo y cooperación, aun cuando existan intereses contrapuestos. “Mediante el diálogo y mediante la cooperación mutua con las empresas, tenemos que salir de esa situación, si no, ninguna de las dos partes va a poder salir airosa de esto”, concluyó.
En Villa Constitución, el escenario quedó reflejado también en una decisión significativa: la UOM local no realizó este año su tradicional y multitudinario almuerzo por el Día del Metalúrgico, una actividad que históricamente reunía a cientos de trabajadores. La decisión se inscribe en el crítico momento que atraviesa el sector y funciona como otra expresión del impacto que la caída de la actividad está teniendo sobre la comunidad metalúrgica de la ciudad.